Febrero/marzo 2007
El Empaque
Con el fin de apreciar verdaderamente el significado de la instalación
de Aseptic Solutions, es necesario revisar la naturaleza de la escena del
empaque aséptico de bebidas actual.
La compañía Aseptic Solutions se perfila
para convertirse en el segundo fabricante de bebidas en Estados Unidos capaz de
llenar productos lácteos y bajos en ácido en un llenador rotativo de alta
velocidad.
Convencidos de que el mercado estadounidense está listo para una
mayor aceptación de contenedores plásticos rígidos llenados asépticamente,
Aseptic Solutions, de Corona, California, Estados Unidos, construyó
impresionantes instalaciones para la manufactura y el envasado con el fin de
cumplir con esta demanda anticipada. ¿Por qué contratar en lugar de tener las
capacidades de manufactura?
"Es debido a que hemos escuchado de boca de
propietarios de marcas conocidas que buscan una alternativa al empaque tipo
'brick' para empacar asépticamente productos bajos en ácido", dice el director
de calidad J. Scott Murrin. "Lo que los propietarios de estas marcas no desean,
sin embargo, es la molestia de obtener de la administración de alimentos y
medicamentos de Estados Unidos (FDA) una carta de no objeción necesaria antes
de poder comercializar las bebidas bajas en ácido empacadas asépticamente en
contenedores plásticos rígidos, esterilizados mediante ácido
paracético.
Aseptic Solutions planea trabajar de la mano con los clientes,
desde la fórmula hasta el laboratorio, para realizar lotes de prueba en el
mercado antes de salir a la producción comercial a gran escala. Para cumplir
con estos objetivos, se instaló una completa línea aséptica, la Unibloc 2, de
Procomac. La esterilización del contenedor, el enjuague, el llenado y el
sellado por inducción de foil de aluminio sobre los contenedores llenos se
realiza en una cámara de aislamiento microbiológica, a una velocidad de 450
botellas por minuto. Cualquier contenedor entre 6 y 32 onzas se puede
llenar.
"Hemos oído buenos comentarios del sistema Procomac", dice Murrin
cuando le preguntaron por qué Procomac había sido seleccionada como proveedor
de la instalación. "Son mucho menos costosos que cualquiera de los demás
proveedores de equipos asépticos rotativos. Y aunque son conocidos en muchas
partes del mundo, estaban buscando un proveedor en Estados Unidos de llenado
aséptico bajo en ácidos, justamente en el momento en el que nuestra empresa
estaba tomando más en serio la instalación del sistema. De esa forma nos ayudan
en un buen número de áreas técnicas y nos continúan ayudando con los temas
relacionados con la FDA que rodean este lanzamiento".
El día que recibieron
la visita de Packaging World, Samba Inc., líder mundial en la comercialización
de la fruta amazónica conocida como 'acai' se encontraban en el proceso de
llenado de envases de 10,5 onzas, en la línea. Richard Aust, vicepresidente de
tecnología de Samba, dice que este producto es susceptible a la degradación del
sabor si se permite a las bacterias permanecer en la tapas o
contenedores.
"Dado que Aseptic Solutions pasteriza y esteriliza las
botellas y las tapas, no existe una carga microbiológica de la cual haya que
preocuparse", dice Aust. "El llenado en este sistema nos permite embarcar
productos refrigerados por todo el país y garantizar que las tiendas tengan 40
días para venderlos". El producto se vende principalmente en las cadenas de
tiendas de alimentos saludables y cadenas de supermercados de productos
integrales. Las botellas individuales se venden por aproximadamente 2,50
dólares cada una.
Los contenedores provienen de Graham Packaging. Los
empaques son moldeados por coextrusión por soplado y consisten en polietileno
de alta densidad/capa de enlace/regrind HDPE/etileno vinil alcohol/enlace/HDPE
virgen. Las dimensiones del acabado del cuello especiales para cada cliente
hacen que la botella sea apropiada para las herramientas de manejo de botellas
de Procomac.
Llenar el embudo
La producción se
inicia con un operario que utiliza un montacargas para tirar las botellas en un
em
budo que conduce al orientador Procomac. Una vez orientadas, las botellas son
impulsadas por aire a un cuarto encerrado y sometido a presión en el cual se
lleva a cabo el llenado aséptico.
Dentro de este cuarto cerrado se encuentra
un gabinete aislante de cristal y acero inoxidable que contiene el
esterilizador, el enjuagador, el llenador y el sellador por inducción. El único
acceso a este equipo cuando se encuentra en producción es a través de los
puertos de guante. En la parte superior, hay un sistema de manejo de aire con
filtración HEPA que garantiza que la presión positiva siempre se mantenga en la
parte interior, suministrando así un ambiente libre de contaminación.
Cuando
las botellas impulsadas por aire llegan al gabinete aislante, son suspendidas
por el cuello en una sola fila y empujadas por chorros de ácido paracético.
Luego pasan al bloque de esterilización rotativo Gripstar GX, un sistema
rotativo de 135 estaciones que invierte las botellas y rocía el interior con
ácido paracético. Según Murrin, un poco de ingeniería enfocada en cada
necesidad hace que el sistema de esterilización sea especialmente
confiable.
"Cuando nos metimos en esto, necesitábamos saber con certeza que
el esterilizante fluyera dentro de la botella desde cada uno de los cuellos",
dice Murrin. "Así, Procomac creó Smart Sensor (sensor inteligente), que utiliza
un transductor de presión para suministrar una retroalimentación binaria:
encendido o apagado. Si por cualquier razón la boquilla no se activa, esa
botella queda marcada para su rechazo automático".
"Sin embargo, queríamos
ir más allá, para saber no solo si el flujo estaba encendido o apagado, sino
para conocer el patrón y la presión del flujo de ácido paracético. De esa
forma, Procomac diseñó el transductor de presión de tal forma que se realiza un
mapa del patrón del chorro de rociado que emerge de cada boquilla. Si este
patrón se sale de ciertos parámetros predeterminados, el sistema realiza una
parada controlada hasta que se tomen las medidas correctivas".
Cuando las
botellas se acercan a su descarga del bloque de esterilización, se retornan a
su posición vertical normal. Una rueda las lleva al siguiente bloque dentro de
la cámara de aislamiento cerrada, a un enjuagador Gripstar GX de 90 boquillas.
La parte exterior de las botellas es rociada con agua esterilizada. El
enjuagador luego invierte cada botella, la boquilla de enjuague entra a la
botella y le rocía agua caliente esterilizada para limpiar perfectamente el
interior de cada recpiente. Las botellas se voltean y otra rueda de intercambio
las envía al siguiente bloque, a un llenador Fillstar de 70 boquillas.
Las
botellas llenas pasan a través de otra rueda de intercambio para ingresar al
último bloque dentro de la cámara de aislamiento, una máquina coronadora
rotativa de 15 cabezales Euro/PK, fabricada por Arol. Un socio frecuente de
Procomac en instalaciones asépticas es Arol, que utiliza servotecnología de
Elau para la fabricación de esta máquina coronadora. Cada estación encargada de
poner las tapas tiene su propio servo motor/controlador Elau SCL-055. Dado que
integra un controlador de un motor en una sola unidad, el SCL-055 supera las
restricciones de espacio, así como la complejidad de conectar controladores
estacionarios a los motores que están montados sobre una plataforma rotativa de
rápido movimiento. La tecnología servo minimiza, además, el número de
componentes mecánicos y guías de botellas, reduciendo así la oportunidad de
crecimiento microbiológico y la contaminación, lo cual es bien recibido en
cualquier instalación pero es de gran importancia en una instalación
aséptica.
Los servo motores/controladores son parte del sistema de control
PacDrive, de Elau, que gobiernan sobre la parte lógica y motriz de la máquina.
Massimo Annaratone, de Arol, aprecia la utilización de lo que él se refiere
como tecnología 'mecatrónica', en lugar de pasadores, piñones y otras partes
mecánicas.
"No sólo se puede controlar el torque de la postura de las tapas
de manera más eficiente, sino que se tienen dat
o s inmediatos constantes que le dicen cómo se comporta cada estación de
tapado", dice Annaratone. "Eso también hace que la solución de problemas sea
mucho más sencilla", agrega.
Los cierres tienen su
tratamiento
Los cierres aplicados por la máquina de Arol cuentan
con liners de foil sellados por inducción por una máquina Lepel, justo antes de
que las botellas salgan de la cámara de aislamiento. Los cierres o tapas tienen
un tratamiento especial que cumple con los rigurosos requerimientos esenciales
en el empaque aséptico. Antes de salir de la planta de suministros, son
empacadas y enviadas a un tercero para su irradiación, de tal forma que su
carga biológica sea minimizada.
"Cuando las bolsas nos llegan, las
aproximadamente 2,000 tapas interiores están esterilizadas pero la parte
exterior de la bolsa no lo está. Así, colgamos ocho bolsas en una cámara al
lado de la cámara de aislamiento y esterilizamos la parte exterior de las
bolsas con peróxido de hidrógeno. Este proceso dura más o menos 20 minutos.
Después, utilizando los puertos de intervención con guantes, un operario abre
un dispositivo de tirar sobre una bolsa después de la otra y vierte las tapas
en un embudo que las lleva a una cámara de aislamiento, y finalmente a un
cabezal de taponamiento", anota Murrin.
Entre los proveedores de tapas de
Aseptic Solutions se encuentra Portola. "Han sido útiles para suministrarnos
las propiedades de levantar y despegar que requerimos", dice Murrin. "También
nos han ayudado en la ingeniería general que hay detrás del sistema de
esterilización que utilizamos para las bolsas grandes, en las cuales se
reparten las tapas".
Aust, de Samba, especifica una tapa de compresión
Portola DBJ-L de 38 mm. Moldeada, de HDPE. En la parte interior hay una
membrana de foil de tirar y despegar que es sellada por inducción en la
apertura de la botella, antes de que dicha botella salga hacia la cámara de
aislamiento. De acuerdo con Aust, Portola está desarrollando una modificación
de las tapas que incluirá un anillo moldeado dentro del tapón que suministrará
un sistema de resellado a prueba de fugas.
Tan pronto como las botellas
salen del cuarto de presión que contiene a la cámara de aislamiento y el
sistema de llenado aséptico, pasan a través de un sistema Procomac CheckStar.
"Utiliza inspección gama y de video para verificar el nivel de llenado y la
presencia o ausencia del liner de foil para llenado por inducción", asegura
Murrin. "Los contenedores que tienen fallas son rechazados".
Una vez pasada
la unidad de rayos X, se encuentra un sistema de inyección de tinta de Videojet
que coloca un código de producción sobre la parte inferior de cada botella.
Esto es para uso interno, no para los consumidores. "Tiene la capacidad de
saber cuál boquilla llenó el contenedor, así como identificar a la boquilla de
enjuague y la de esterilización, y el cabezal de taponamiento que se utilizó.
En caso de que alguna botella tenga una falla, se puede rastrear hacia atrás en
el proceso para determinar la razón", anota Murrin.
A continuación sigue un
etiquetador de mangas contraíbles del cuerpo entero de la botella, de alta
velocidad. Arriba del etiquetador hay una mesa de acumulación bidireccional
Modelo Dynac 7100, de Hartness International. Si se llegara a presentar un
problema de ahí hacia abajo, permite que el llenador siga en producción
mientras se soluciona el atascamiento.
Después de la máquina de etiquetado
se encuentran unas cuchillas de aire, suministradas por Procomac, que eliminan
la condensación y así garantizan la suave aplicación de las etiquetas. Apenas
las botellas pasan las cuchillas de aire, ingresan al aplicador de cabezal dual
de etiquetas de manga Sleevematic, de Krones. La máquina es capaz de aplicar
600 etiquetas por minuto y tiene la capacidad para manejar una línea de 450
botellas por minuto en Aseptic Solutions. Adicionalmente, montado sobre esta
máquina hay un sistema de codificación de inyección de tinta de Videojet que
coloca los códigos con las fechas de vencimiento sobre cada et
i qu eta.
"Así como el sistema que pone los códigos en la parte de debajo
de las botellas, el sistema Videojet que codifica las etiquetas también nos
presta un gran servicio", explica Harris.
A la salida del sistema de
etiquetado de mangas, las botellas pasan por una segunda mesa de acumulación de
Hartness y luego son dirigidas, ya sea a un empacador de cajas de Ocme o hacia
un sistema de envoltura encogible en bandeja de Arpac. Todos los sobrantes son
procesados en sistemas de envoltura de pallets suministrados por Procomac, como
parte de una instalación llave en mano.
Haciendo un recuento de lo lejos
que ha llegado la compañía, Murrin dice que está gratamente sorprendido por la
facilidad con que se ha logrado. "El profesionalismo de Procomac tiene mucho
que ver con esto", agrega.